AKUMA Village

AKUMA Village

By Denis Vejas


AKUMA village is a very special place on the beach of Accra. Even though the reggae and Rastaman culture is widely spread across all the corners of Ghanaian capital — Akuma, which means heart in Akan language, became an epicenter of it, bringing it all into one place.

The place has twenty years of history and in the beginning it was just a group of rastas living on the beach – selling artisans and giving drum lessons to passing foreigners .

At that time the beach was literally an ecological disaster. It was used as a dump and public toilet.  Even now, exiting the place you are entering very sad African reality of rubbish, poverty and pollution. All the disposal pipes go straight into the ocean, animals are feeding on rubbish and people are living in shacks.

In 1996 Akuma village was born from the friendship of two rastas and American guy who donated the first building materials to start a cultural project. The idea behind it was to create a place where different cultures could meet and learn from each other. Everybody would share their skills with a profit going into developing the place and with a help from NGO’s and individual initiatives the place was growing fast.

However, as the time have passed, the initiator of the place sold it to Phoenix Michael Thomson who have rebuild the place and turned it into a hostel, changing the name into “The Rising Phoenix Magic Beach Resort” referring transformation of the place to mythical bird rather then his own name, as he points out.

The place is still a pulsing heart of Rastafarian culture, even though inside of it, two different groups and ideologies are silently fighting each other. The ones who had been here since the beginning and the new comers, giving the place a new course. 

                        

Every time I would visit Accra I would stay in AKUMA for a long list of obvious reasons.

Accra is a forceful and eventually very draining city, and AKUMA village is one of the calm ‘islands’ inside the craziness of african megapolis. The place holds very particular and liberal vibe, that of course is full of smoke and reggae. For me it became a place where most of my adventures and photo series have started. The story about this place was also told by a friend of mine who have been in AKUMA from the very beginning. According to him, since the management of the place have changed, three people have died. The cases had never been investigated as they all looked like an accident or health issue, though the finders of the place suspect that their brothers were poisoned on purpose.

Most of the people who later took me to the notorious places of Ghana, were the people I met here while enjoying the nights of ocean breeze and beautifully apocalyptical view of Accran coast from the terrace. 

It seems that rastas are well-connected to everything in Ghana. Lots of them are running NGO’s in problematic areas so they were able to introduce me to the places.

According to local rastamen, it was their grandfathers, who’ve brought rastamanizm in slave ships from Africa to Jamaica and further into New World. Their roots is something they are extremely proud of, and majority of rastas are living according to the highest standards of Rastafarian philosophy treating their bodies like temples and strangers like brothers. Every morning they are exercising on the beach, eating healthy, refusing alcohol and tobacco and praising Jah for everything that comes.

                           


AKUMA VILLAGE

 

 

AKUMA village es un sitio muy especial situado en la playa de Accra. A pesar de que el reggae y la cultura Rastaman se extienda por todas las esquinas de la capital ghanesa – Akuma, que significa corazón en la lengua Akan, comenzó a ser el epicentro de esta cultura y el lugar donde encontrarse.

Cuando AKUMA empezó, era sólo un grupo de rastas que vivía en la playa – vendiendo artesanía y dando clases de drumming a los forasteros que pasaban. En ese tiempo, la playa era un completo desastre ecológico, todos la usaban como basurero y baño público. Incluso ahora, existen muchos sitios donde puedes ver la triste realidad africana de vertederos, pobreza y contaminación. Todos los desechos de las tuberías van directamente al océano, los animales se alimentan de basura y la gente vive en chabolas.

En 1996, de la relación de dos rastas con un americano, quien donó los materiales para construir el primer edificio, empezó un proyecto cultural. La primera idea era crear un espacio donde todas las culturas fueran bienvenidas, y se pudieran conocer y aprender unas de las otras. Todo el mundo que quisiera compartir sus habilidades con la intención de beneficiar el desarrollo del lugar era recibido con los brazos abiertos, y a través de diferentes ONGs e iniciativas personales, AKUMA empezó a crecer rápidamente.

Sin embargo,  ese tiempo pasó, y la persona que inició el proyecto vendió el lugar a Phoenix Michael Thomson, quien lo reconstruyó y lo transformó en un hotel, cambiando el nombre a “The Rising Phoenix Magic Beach Resort” supuestamente haciendo referencia al fénix, el mítico pájaro que resurgía de sus cenizas, aunque seguramente su nombre también tuviera algo que ver.

El lugar sigue siendo un latido de la cultura rastafari, a pesar de que en el interior del mismo conviven dos grupos con ideologías muy diferentes que no dejan de luchar en silencio; por un lado, las personas que comenzaron con este proyecto, y por otro, los recién llegados.

        

Cada vez que voy a Accra me gusta quedarme en AKUMA por una gran lista de razones obvias. Accra es una ciudad muy intensa y realmente agotadora, y AKUMA es una “isla” tranquila dentro de la locura de la megápolis africana. El lugar tiene un ambiente muy particular y liberal, que por supuesto, está lleno de humo y de música reggae. Para mí, ha sido donde han empezado la mayoría de mis aventuras como fotógrafo en Ghana.

La historia de este sitio me la contó un amigo quien vivió el comienzo. Según él, desde el momento en que los inversores del lugar empezaron a cambiar, han aparecido tres personas muertas. Los casos nunca fueron investigados y siempre pareció como si hubiesen tenido un accidente, pero muchos sospechan que fueron envenenados.

La mayoría de la gente que me ha enseñado los mejores sitios de Ghana, es la misma gente con la que he compartido mis tardes, mis buenos momentos y la más preciosa y apocalíptica vista de la costa de Accra, todo desde la terraza del AKUMA.

Parece que los rastas están conectados con todas las cosas dentro de este país. Muchos de ellos trabajan con ONGs en áreas problemáticas, en las que he podido acceder de forma segura gracias a ellos.

Dicen los rastas locales que fueron sus antepasados los que llevaron, en los barcos de esclavos, esta cultura desde África hacia Jamaica y el Nuevo Mundo. Sus raíces es algo de lo que están extremadamente orgullosos, la mayoría de los rastas viven acuerdo a los principios de la filosofía Rastaman, tratando a sus cuerpos como un templo y a los extraños como hermanos. Todas las mañanas hacen ejercicio en la playa, comen saludable, rechazan el alcohol y el tabaco, agradeciendo a Jah todo lo que les venga.

Share post:

  • /